Vaaalee, siii, lo sé, soy una exagerada, quizá alguno me llame consumista, pero quería tener un regalo para cada uno de vosotros que pasáis por mi blog asíduamente, y también, porqué no, para los despistados que pasan de casualidad.
Coged el vuestro, cada caja guarda vuestras ilusiones y vuestros sueños.
Espero que os gusten, sino, guardad el ticket y siempre os lo puedo cambiar por un montón de besos y abrazos.
"Sedutta sotto il Panteon, ascoltando con te partirò"
Dopoche ho fatto un giro da sola a Roma co le luce di natale...¡ non ne ho parole!
¡Semplicememnt incredibile!"
CON TE PARTIRO
Quando sono solo sogno all'orizzonte e mancan le parole si lo so che non c'è luce in una stanza quando manca il sole se non ci sei tu con me u le finestre mostra a tutti il mio cuore che hai acceso chiudi, dentro me la luce che hai incontrato per strada Con te partirò paesi che non ho mai veduto e vissuto con te adesso sì li vivrò con te partirò su navi per mari che io lo so no, no, non esistono più con te io li vivrò Quando sei lontana sogno all'orizzonte e mancan le parole e io sì lo so che sei con me tu mia luna tu sei qui con me mio sole tu sei qui con me con me con me con me... con me con me Con te partirò paesi che non ho mai veduto e vissuto con te adesso sì li vivrò con te partirò su navi per mari che, io lo so no, no, non esistono più con te io li rivivrò con te partirò su navi per mari che, io lo so no, no, non esistono più con te io li rivivrò con te partirò... Io con te!
PARTIRÒ
en la sombra y en las luces
todo es negro para mi mirada
si tú no estas junto a mi, aqui
tú en tu mundo
separado del mio por un abismo
oye, llámame
yo volaré a tu mundo lejano
Por ti volaré espera, que llegare
mi fin de trayecto eres tú
para vivirlo los dos por ti volaré
por cielos y mares
hasta tu amor
abriendo los ojos por fin contigo vivire
Cuando estas lejana sueño un horizonte
falta de palabras
y yo sé que siempre estas ahi, ahí
una luna hecha para mi,
Por ti volaré, espera que llegaré
mi fin de trayecto eres tú
contigo yo viviré
por ti volaré, por cielos y mares
hasta tu amor, abirendo los ojos por fin
contigo yo viviré
hasta tu amor
abriendo los ojos por fin
por ti volaré
por cielos y mares hatsa tu amor
abriendo los ojos por fin
contigo yo viviré
por ti volaré
VOLARÉ
Posiblemente no sea un escritor de lectura fácil, la escritura de Francisco Ayala (la de creación, pero igualmente la ensayística) se ha caracterizado por ser una incesante búsqueda del sentido: del sentido íntimo de cada acontecimiento cotidiano; del sentido que el destino personal y colectivo ofrece a cada ser concreto; del sentido de las reglas que caracterizan la interacción social... del sentido del vivir mismo, en última instancia.
Entre ellas he sacado esta perla, para acercaros posiblemente a un Ayala desconocido.
TU AUSENCIA
Y ahora que ya todo ha pasado, aquí me tienes: solo; sin ti. En un mundo vacío. Quiero escribirte -pobre remedio a la ausencia- y lo que te escribo es: "sin ti, mi amor, el mundo está vacío"; una frase, que también ella sonará a hueco. Pero ¡qué hacerle! La intensidad del sentimiento tiende a producir frases grandilocuentes, floraciones retóricas que pronto se mustian y -como la vida misma- terminan por convertirse en una burla del sentimiento que las produjo, cuando quizá lo que a uno le llena de tan dolorosa felicidad amenazando saltar las cuerdas del arpa dentro de su pecho, esto que tú y yo llamamos amor, acaso sea algo tan sencillo como el deseo de estar siempre juntos, y la capacidad de estarlo: juntos día y noche, noche y día, sin notar que el tiempo pasa; y en efecto, haber suspendido el tiempo, excluirlo de nuestro círculo, y estarnos mirando el uno en el otro como dos tontos. Ahora que el círculo se ha roto, y tiendo mi mano sin encontrar la tuya, y mis ojos asustados tropiezan y se golpean en las cosas y no aciertan a dar con esa profundidad de tu mirada donde quisieran hundirse, y siento que estoy solo en un mundo deshabitado, me pregunto cómo ha podido aquel mundo hermoso vaciarse así tan de repente. Tu amor no se ha extinguido; el mío sigue ardiendo con furia, aún cuando lo que era felicidad dolorida se haya tornado a la distancia en dulce sufrimiento. Volveremos a reunirnos -lo sé- y, otra vez el uno en el otro, nuestro abrazo mágico se cerrará de nuevo. Pero entre tanto me pregunto yo: ¿Cómo ha podido de pronto -si ello no es una frase retórica- quedárseme tan vacío el mundo? Creo en ti; tengo el amor, y tengo la esperanza. ¿Qué será, pues lo que tanto me falta? Y descubro entonces...No, no es algo que pueda expresarse con palabras grandiosas o solemnes, pues en verdad se trata de meras nimiedades, de tonterías. ¿Sabes qué? Es, por ejemplo, el haber observado que al bajar de nuestro cuarto te miras en el espejo de la escalera, y llamarte presumida, y comprobar que a la vez siguiente evitas con cuidado el espejo. Es el sentir que, dormida sobre mi pecho, me oprime tu mano si, aún con la mayor suavidad, intento moverme. Es el echarnos a andar después de haber repasado minuciosamente la cartelera de espectáculos para decidir a qué cine iremos esta tarde y una vez fijado nuestro plan, sentarnos acaso en un banco del paseo, o en una confitería, y dejar que la tarde se nos vaya sin hacer nada. Es el estar esperando yo que vengas a tomar el café del desayuno y -con mi impaciencia de siempre- decirte, mientras desprendo la punta de mi croissant, que el café se enfría, "ya voy". Es contemplarte cuando, con una atención muy concentrada, te pones crema en la cara o trazas una sombra en tus ojos, y llamarte "payasita mía", y ver cómo finges tú enojarte de que te haya espiado a través del espejo. Es adivinarte los pensamientos; es saber que tú estás adivinando los míos; y reírnos a la vez sin habernos dicho nada; es acariciar con la vista y con la mano esa curva de tu espalda cuando te inclinas para vestirte; es buscar juntos en la alfombra el alfiler que se te ha caído; es gozar contigo de tanta paz bajo aquellos árboles del parque, o en el puente del río, o parados ante la vitrina de una bisutería; es...Sí, eso es lo que me falta; y con faltarme eso me falta todo. Tonterías, quién lo duda; pero sin ellas el mundo que alrededor gesticula, discursea, se agita lleno de atentados, de reivindicaciones sociales, de accidentes, de programas, es para mí tan sólo una lejana e incolora fantasmagoría.
Soy lo que soy, lo que los años y la vida han hecho de mi. Una mujer optimista, vital, ilusionada, amante de los que me aman y de los que dejaron de amarme, porque en mi no existe el rencor; con necesidad de saber y aprender, devoradora de libros, viajera nata, bailona, melómana, sensible en extremo, un poco frívola y un mucho loca, pero ¿no es la vida una locura?