OJOS NEGROS
OJOS NEGROS
Sabía que me buscaba, lo supe en el mismo instante en el que sus ojos negros y brillantes se quedaron fijos en mí.
Su mirada era un desafío, una declaración de intenciones, una provocación... y yo me sentía atraída a hacer aquello que no debía; tendría que dar explicaciones a mi pareja, no lo podría ocultar.
Quería darle todo el cariño que sus ojos demandaban, atender sus necesidades, entregarle mi tiempo, todo...
Y lo hice, me dirigí al encargado del centro de acogida de animales, para que me entregara al dueño de esos ojos negros, dispuesto a compartir sus lametazos y sus saltos de alegria conmigo.
M.B.
















fantasmita dijo
Ya nos enseñarás esos ojazos, sus brincos y como lego ya no podrás estar sin él.
Besos.
22 Marzo 2009 | 08:36 PM