TODO EMPIEZA Y TODO ACABA...YA ESTAMOS DE REGRESO (II)
GIRONA
No es un descubrimiento, Girona es parte de la familia, quiero decir que por diversas circunstancias, mis visitas a Girona han sido numerosas y seguirán siéndolo, pero es una ciudad que he visto crecer, que se ha modernizado; aunque he de confesar que lo que me atrae de ella, es precisamente sus enclaves en el pasado.
Girona parece la hermana menor de Cataluña, siempre ensombrecida por la gran Barcelona; conocerla, descubrirla, vivirla es una experiencia.
La Catedral de Gerona, gótica consagrada a Santa María, ochenta y seis escalones conducen a ella, se encuentra en el punto más alto de la ciudad; posee la nave gótica más ancha del mundo, y un claustro de planta trapezoidal considerado una obra maestra del Románico.
Una curiosidad, especialmente dedicada a mis "brujis": hay una gárgola con el nombre de La Bruja de la Catedral; situada junto a la torre de Carlemany es la única gárgola con figura humana de la catedral. Según la leyenda, existía una mujer que se dedicaba a las malas artes de la brujería para demostrar su odio a la religión y tenía la costumbre de tirar piedras contra el templo. Un día, por obra divina, se convirtió en piedra y la colocaron en la catedral para que por su boca no salieran más maldiciones ni insultos sino agua limpia de lluvia.

El río Onyar y los puentes que lo salvan son otro de los principales atractivos de la ciudad; junto a la parte vieja de Girona, el rio Onyar queda encajonado entre las casas, una sucesión de edificios antiguos de colores, algunos descorchados y mal conservados, pero que pintan una de las imágenes más significativas de la ciudad, con sus fachadas fluviales pintadas siguiendo una paleta cromática.
Diversos puentes permiten cruzar el caudal del río. Los más emblemáticos son el de Pedra, hoy peatonal, el Pont de Ferro o puente de Eiffel, el Pont de las Peixeteries Velles y el Pont de Sant Agustí. A lo largo de su historia, Girona necesitó unir las dos partes de la ciudad que se encontraban separadas por el río, la margen derecha (Barrio Viejo) y la izquierda (barrio de Mercadal).
El Call de Girona es el barrio judío mejor conservado de Cataluña y uno de los más notables de España. Las calles de Cúndaro y de Sant Llorenç, de insólita estrechez y gran desnivel, así como el conjunto urbano que rodea la calle de la Força, son los mejores vestigios del lugar donde los judíos vivieron durante 600 años. La comunidad de Girona, con 300 habitantes, fue la más numerosa de Cataluña después de la de Barcelona, y la más famosa porque en su seno nació, en la primera mitad del siglo XIII, la primera Escuela de Cabalistas de la Península Ibérica.
Hoy muchas de estas casas han sido reformadas y aprovechadas para el ocio; patios dónde disfrutar en las noches de verano de una copa dentro de un maravilloso entorno.

Seguiré mi recorrido por tierras catalanas, nos espera la Costa, Brava, muy Brava.














galeria59 dijo
Buena leyenda ...
Preciosas fotos Tess...
Maravillosa Girona !
Un beso
11 Abril 2009 | 08:57 PM