NO ES UN VIAJE, ES UNA ESCAPADA. MILÁN.
NO ES UN VIAJE, ES UNA ESCAPADA. MILÁN.
Recargar la batería, oxigenar mente y espíritu, a pesar de que el cuerpo se canse, pero ya se sabe, "sarna con gusto no pica, aunque mortifica".
Lo he vuelto a hacer, una escapada, ida y vuelta, en esta ocasión a Milán.
No lo conocía, una de las ciudades italianas importantes que no había visitado y que aunque breve estancia, he disfrutado y saboreado.
Aprovechando vuelos low cost, pero muy low; ¿quién no cambia de aires y en vez de salir de excursión por los alrededores, se va a Milán por ejemplo?
Algunos piensan y lo respeto, que éstos viajes se quedan cortos ; es cierto que a veces sí, puesto que el lugar visitado tiene mucho que ver; pero en esta ocasión lo que despertaba mi interés previamente de esta ciudad, ha sido visto; eso y mucho más. No pretendo hacer en estas visitas un circuito cultural, sólo conocer sitios, pasearlos, disfrutarlos, vivirlos... y además en las mejores compañías, con amigos dispuestos a hacer las mismas locuras y mi hija, que se apunta a mis escapadas y además se organiza otras (ella llegaba de Palma de Mallorca, de pasar el día, justo el día anterior).
Milán no es la monumental Roma, ni la bella Florencia, ni la romántica Venezia (me gusta escribirla con "z"), Milán es señorial, comercial y sólo por la visita de los objetivos principales que quería cumplir, bien merece la pena esta escapada.
El Duomo, imponente, amenazante al frente de la plaza, su visión de agujas clavadas al cielo; totalmente realizado en mármol; es increíblemente bello. El interior rico, ornamentado, gótico, es impactante; pero lo espectacular de esta belleza es el acceso a su terraza, a los tejados de arbotantes, pináculos, estatuas, más de 3500 - incluidas 96 gárgolas - y el pináculo más alto de 108,5 m, coronado por la imagen de la Virgen, vestida de oro, la llamada "Madonnina". Una visión distinta y para mí algo vertiginosa; simplemente espectacular, si algo con éste término puede ser simple.

En la misma plaza se encuentran las famosas Galerias de Victor Manuel II dónde sus naves acristaladas, flanqueadas de comercios, convergen bajo la cúpula de cristal que ilumina el suelo de mármol, dónde el juego y la tradición se hacen presentes... hay que pisar al toro del suelo justamente en sus atributos sexuales, para asegurar el regreso a Milán; aquí no hay que lanzar monedas a la fuente; sino el talón que gira en vuelta completa apoyado sobre el pobre animal que tiene hundido su sexo.

Mi visita milanesa continúa su recorrido por calles y plazas, palacios y palacetes, edificios señoriales y nos invita a cómo no, a degustar en una de las múltiples terrazas, de un exquisito capuccino para continuar recorrido y llegar a otro de mis objetivos: Santa Maria de la Grazie y El Cenácolo de Leonardo Da Vinci. Hay que verlo in situ para comprender los ríos de tinta vertidos sobre esta obra; las fotografías de los libros de arte y las imágenes de internet, no reflejan ni por asomo la espectacularidad de la obra, pintada sobre una de las paredes del Refectorio; un fresco vivo en color y en sí mismo; ya que los personajes parecen en movimiento por su expresión y actitud.
Sorprendió Leonardo en su época por presentar La Última Cena, en un momento poco común, cuando Jesús comunica a sus discípulos que uno de ellos le ha traicionado. Las caras, los gestos, las manos, los cuerpos y los símbolos, expresan la duda, la pregunta, el miedo, la culpa... Leonardo sorprendió y sigue haciéndolo a quienes lo vemos ahora.
Alejarse de la pared implica descubrir el espacio, el fondo, la profundidad, la perspectiva; la obra tiene más visiones...
Sólo por esto, por esta maravilla, ya merece la pena esta locura de escapada.
Otro de los puntos de interés, es el Castillo de Sforza; la torre de Filarete, da la bievenida, atrás la torre de Bonedi Savoia y a la izquierda la Rochetta. Una muralla fortificada que denota el servicio de defensa del Castillo, dejando en su interior una explanada para disfrutar de sus muros .
Un nuevo sitio, una nueva ciudad, ni mejor ni peor, sólo otra; que ha dejado una imagen en mí, un recuerdo, unas sensaciones, vividas con quienes comparten la locura y el placer de conocer, de viajar, de aprender, de vivir.
En esta ocasión fue Milán ¿cuál será la próxima?.







Kilifa dijo
ya sabes...para la proxima me avisas!!!!!
jolines, que envidia me das!!!!
ála, me voy a dormir, que ya es hora!!!!!
besitos
20 Junio 2009 | 09:03