EL JUGADOR
Cuando la inspiración tiene alas, siempre me queda el Baúl...

EL JUGADOR
La última partida. Había apostado todo; el destino estaba literalmente en sus manos, entre las cartas de esa baraja.
Su compañera de juego las había repartido en silencio, silencio sólo roto por el latido de su corazón, acelerado, angustiado.
Miró las cartas, buscando todas las posibles combinaciones; cambiaría sólo una; mantenía la esperanza de que la diosa Fortuna le acompañara.
Sobre el tapete ella deslizó lentamente una nueva carta.
Con miedo la descubrió....; había perdido la partida.
Sólo había podido apostar lo único que le quedaba: la vida.
Entonces descubrió que ésta partida estaba perdida desde el principio, había descubierto el nombre de su compañera de juego...., se llamaba Muerte.














TERESA santomil gonzalez dijo
aynnsssss que pedazo de historia mas triste niña
jo, que quieres que diga...
mejor no digo nada, esto hay que reflesionarlo
beso
6 Diciembre 2009 | 05:11 PM