CAOS PRE-NAVIDEÑO
CAOS PRE NAVIDEÑO
¡¡¡¡¡¡¡Aaaahhhhhhhhhh !!!!!!!!! eso es lo que ha salido de mi garganta hoy, en plena calle, a voz en grito.
Intentando bajar desde Callao a Sol por la calle Preciados, en un estado de agobio, angustia y casi locura he gritado; literalmente, nada de metáforas, alguno se ha sorprendido y me ha mirado con cara de ¿?
Madrid, fiesta, cuatro días de puente, días previos a la Navidad, y además lloviendo; todos los que no son de Madrid estaban aquí, y los que nos hemos quedado estábamos en el centro de compras.
¿Qué a quien se le ocurre? A mi hija. Quería que la acompañara de tiendas, a ver trapos, y no podía ser en los centros comerciales de la zona cerca de casa, estos los había visitado todos y quería torturarme y lo ha conseguido, casi sufro una crisis.
Después de conseguir entrar en el metro apretándonos hasta casi quedar sin respiración, sólo faltaban los "empujadores de Japón", conseguimos salir en Gran Via, a la altura de Fuencarral 14,30 h de la tarde, hambre, mucha; queríamos tomar algo rápido, sandwichs, hamburguesas, paninis, algo así.... pues imposible, todos los sitios de comida rápida (en este caso lenta) a tope y los de comida simplemente, llenísimos.
Decidimos hacer huelga de hambre durante unas horas a ver si la cosa se relaja y dedicarnos de pleno al shopping, pero para ello debíamos meternos en la vorágine de gentes, paraguas, cochecitos de niño, perros (¿a quién se le ocurre sacar por ahí al perro?).
Lo conseguimos, las tiendas casi son un balneario de paz y tranquilidad comparado con las calles y recorremos algunas tiendas, pero a pesar de que lo peor está en la calle, dentro hay colas en los probadores, colas en las cajas, colas en las colas.
Hablando de colas, la de Doña Manolita lotería, se alarga hasta donde la vista no abarca, taponando el mínimo espacio que queda libre para desplazarse, ¿estamos locos o qué?
Salimos, la Gran Vía debe de estar allí entre la gente y en ese momento recuerdo la peli de Amenábar, imposible imaginarla desierta.
Son las cuatro de la tarde, ya no es hambre, es ansiedad y mareo que no sé si es por no haber comido o por el mogollón. Me da igual si hay gente o no, necesito comer algo, y conseguimos hasta sentarnos y comer un sándwich, normalito, pero en ese momento delicioso... y ala, de nuevo a la calle, al salir del restaurante siento que a mi pierna derecha la cuesta desplazarse, no avanza..., joder un niño se ha colgado de ella y casi le llevo a rastras; el niño al recibir los bolsazos que le daba sin querer (porque no le había visto, sólo notado, que sino serían queriendo), se suelta y mira buscando la ayuda paterna, que con un par, venia relajadito 5 kms detrás de la criatura.
Buff conseguimos salir, volvemos a la lucha y ahora es peor, casi las 17 h, todos los que han comido en casa ya están aquiiiiiiiii, como una amenaza de poltergeist, pero reales, muy reales y entonces empieza lo mejor, el tramo desde Callao a Sol por Preciados, la leche.
Ya ha oscurecido bastante, asi que las lucecitas nerviosas de El Corte Inglés ya están tintineando; los Papas Noes a cientos, que no sabes si están para hacerte fotos con ellos o mangarte la cartera; la musiquita, esa musiquita que se supone que te alegra y a mi me pone de los nervios; los niños arrasando,- no sé como si no hay espacio-, porque empieza el pase del Cortilandia de los coj...., niños desde sus carritos empuñando globos como si fueran espadas, globazo por aquí, globazo por allá y yo buscando un alfiler en el bolso que siempre lleva de todo, pero de cosas que pesan; asi que no hay alfiler.
Ploff , una burbuja de jabón acaba de explotar en mi ojo, y son como las setas se reproducen por esporas, ¡viva la invasión de la burbujas! , pero aún tuerta por el escozor, puedo ver una niña en pleno ataque de persecución para capturar a una de las burbus, burbuja que lleva una trayectoria hacia mi hija; menos mal que es alta, que sino yo llego a casa tuerta y mi hija ciega, tras la embestida de la pequeña posesa.
Tramo final, a lo lejos intuyo el reloj de la Puerta del Sol, sólo lo intuyo, no lo veo, porque una manada de renos y sus cuernos, junto con gorritos rojos con muelle saltarín -éstos son los gorritos que están este año de moda - que se alojan en la cabeza de los descerebrados, me impiden ver a lo lejos.
¡¡¡¡Aaahhhhhhh!!!! he gritado.
Por fin, llegamos, vamos hacia la entrada del metro y esto es ya la repanocha, jamás lo había visto, han separado la escalera de acceso en dos, con cartelitos y acordonado como si estuviera precintado, derecha=entrada, izquierda =salida.
En fin queridos míos, adoro como veis la Navidad, los días pre-navideños , ver mi ciudad convertida en un caos, y las tonterías que hace la gente estos días , pero a pesar de todo deseo que a quienes las disfruten lo hagan de a tope.
¡¡Felices Fiestas!! pero si es posible quedaros cada uno en vuestras ciudades y pueblos, jeje



















Lidia Cervantes dijo
Ja ja ja ja... Buenoooo, pues hoy me toca a mi... el nombre de las calles cambiará, pero la estampa y situaciones serán las mismas. El abordaje hoy es para mi... pero dudo que me guste jejejeje...
Sí, hija, sí... nos hemos vuelto todos locos. ¿Y lo de la lotería? Bufff... queremos solucionar, o por lo menos suavizar, los estragos de la crisis a golpe de los debaneos de la diosa Fortuna... :o)
Gracias por el rato de risas que nos has hecho pasar a mi hija y a mi... con lo de las burbujas y los renos ya, nos troncábamos las dos.
Nena... tú vales mucho :o)
Besazos de la bruixa y la mini bruixa, para la bruja gata y la mini (no tan mini) bruja gata.
8 Diciembre 2009 | 02:41 PM