BUENOS PROPÓSITOS PARA EL NUEVO AÑO
BUENOS PROPÓSITOS PARA EL NUEVO AÑO
La última uva, ya está... liberados de todo lo malo pasado en el año que dejamos y felices de lo bueno obtenido; cruzamos un tiempo, una imaginaria frontera y nos encontramos en el nuevo espacio, el del 2010. Borrón y cuenta nueva y nos decimos eso de "Año nuevo vida nueva". ¿Nueva? Pues el comienzo es el mismo que el del año anterior: dolor de cabeza y dolor de pies,(siempre acabo sin los tacones) , con la resaca que afecta todo el cuerpo incluidas las pestañas, el pelo sin comentarios, las ojeras hasta los pies...vamos la imagen ideal para afrontar el nuevo año.
Despierto sin saber la hora, sonámbula voy al cuarto de baño, prefiero ahorrarme el mirar al espejo. No suelo tomar café, así que siguiendo la costumbre (nada nueva), me preparo un té fuertecito y sustituyo la mantequilla de la tostada por ibuprofeno, dos para empezar. Y delante de mi desayuno de las 14 h (he mirado el reloj), empiezo a pensar en el año viejo y en el año nuevo, lo que quiero conservar y lo que quiero cambiar: buenos propósitos para el nuevo año.
Para la mayoría de la gente uno de los primeros suele ser dejar de fumar. Para mí éste no es muy difícil , fumo poco y normalmente en ocasiones determinadas, lo que se llama fumadora social, así que analizo esto y pienso que para qué coño fumo si puedo pasar de ello y así además puedo ayudar a otro de los propósitos: Ahorrar.
No sé si en Barrio Sésamo dieron las nociones de lo que es eso, pero yo me las perdí. Pero ¿cómo puedo pensar en ahorrar si vienen los Reyes? Hay que comprar regalos y luego las rebajas....buff, imposible de momento, lo dejaremos para febrero; me digo a mi misma mientras enciendo un cigarro.
Tercer propósito, es el más fuerte, el más generalizado de todos, más que el del tabaco, y digo más porque hay gente que no fuma.
Adelgazar, ¡diosssss!l recordando todas las calorías acumuladas durante el mes de diciembre entre cenas, copeos, etc..entran remordimientos de conciencia y dolor de los excesos cometidos y decido ponerme la penitencia de un severo régimen y llenar la nevera de manzanas, lechugas, verduras y todas las hierbas y demás guarrerias del herbolario que salen por un ojo de la cara, y pego la hoja de la dieta en la puerta de la nevera con un imán ideal y con todo el ánimo me digo que esta vez sí, de este año no pasa.
Pero ¿cómo puedo hacer estos propósitos si el mundo está en mi contra?
Dia 6 de enero, Reyes Magos, tradición: Chocolate y Roscón de reyes relleno de nata para desayunar. Comida familiar en restaurante y por la tarde con los amigos a despedir las fiestas, tapeo y culminamos con más Roscón.
Imposible cumplir mis propósitos. Desolada termino la tableta de turrón de Suchard, busco un cigarro, me tumbo en el sofá, porque ya he desistido de pensar en el siguiente propósito, que era hacer más ejercicio. Creo que quemaré las calorías yendo de rebajas, que por lo menos algo se ahorra ¿o no?
FELIZ AÑO NUEVO A TODOS, CON O SIN PROPÓSITOS.














CORSARIO dijo
Jjjajajaja, como digo en mi blog: al cuerno con los buenos propósitos, hay que ser malo.
Besos malisimossssssss.
31 Diciembre 2009 | 06:45 PM