FELIZ CUMPLE BICHO
FELIZ CUMPLE BICHO
¿Qué se le puede regalar a través de un blog a alguien que lleva en el suyo poniendo "qué bueno es lo bueno" cosas realmente geniales y adornándolas con relatos llenos de ingenio, ironía y creatividad?
¿Qué puedo poner que le haga sonreír, que le emocione o que simplemente le haga decir: eres una bruja bicho?
Pues lo tengo muy difícil, pero voy a intentar sacar esas risas y "emocionarle", tocando algunos de sus gustos: aviones y barcos (éstos últimos con un cargamento especial, que estoy segura que le encantarán).
Muchas felicidades mi bicho y ya me dirás que te parece esto.
LOS HOMBRES Y LOS AVIONES
El hombre hasta los 20 años:
Es como los aviones de papel: lento, inestable y de corto alcance y duración.

El hombre de los 20 a los 30 años:
Es equiparable a un caza militar, siempre está a punto, siete días a la semana. Ataca cualquier objetivo y es capaz de ejecutar varias misiones separadas por cortos intervalos de tiempo.

El hombre de los 30 a los 40 años:
Es como una aeronave comercial de vuelos internacionales, opera en horario regular. Destinos de alto nivel, vuelos largos con raros sobresaltos. La clientela tiene grandes expectativas y al final llega cansada pero satisfecha.

El hombre de los 40 a los 50 años:
Es como una aeronave comercial pero de vuelos regionales. Mantienen horarios regulares, destinos bastante conocidos y rutinarios, pero no siempre sale en el horario previsto o tiene fallos técnicos que irritan a la clientela.

El hombre de los 50 a los 60 años:
Es como una aeronave de carga. Necesita mucha preparación y atención antes del despegue; una vez en el aire, maniobra lentamente, proporcionando poco confort durante el viaje. La clientela está compuesta por paquetes y fardos diversos.

El hombre de los 60 a los 70 años:
Es como el Ala Delta. Exige excelentes condiciones externas para volar. Da mucho trabajo conseguir el despegue y una vez en el aire evita las maniobras bruscas para no caer antes de tiempo. Después del aterrizaje, conviene guardar cuidadosamente el equipamiento.

El hombre de los 70 a los 80 años:
Es como un planeador. Sólo vuela eventualmente y con ayuda para levantar el vuelo. El repertorio de maniobras es extremadamente limitado. Una vez aterrizado, necesita ayuda para volver al hangar.

El hombre después de los 80 años:
Es como un modelo a escala. Una antigüedad inservible que a duras penas se usa de adorno.

Y ahora los barcos. He encontrado un barco en el que me gustaría poderte pagar el pasaje, sé que te haría muy feliz.














galeria dijo
Buenísimas comparaciones ...
Besos Tess
30 Agosto 2010 | 12:16 AM